www.andreapetherapy.com
Soy terapeuta del Árbol de la Vida, entrenadora canina, escritora y colaboro con la Fundación Mujeres con Propósito.
Durante años viví lo que solo puedo describir como un purgatorio emocional. Estuve más cerca de rendirme de lo que nadie imaginó.
De esa etapa nació mi libro, Historias desde el purgatorio.
Y quien fue clave y complemento perfecto para empezar a vivir no pronunció una sola palabra: mi perra Cataleya.
Cuando caminaba con ella, no me sentía aislada del mundo.
Me sentía acompañada. Protegida. Presente.
Sin saberlo, esos paseos se convirtieron en mi terapia más poderosa.
De ahí nace Andrea Pet Therapy.
La base de todo
Antes de empezar cualquiera de estos paseos, hay una regla:
Deja el móvil en casa.
Y comienza a una misma hora cada mañana.
Camina lento, en silencio, entre 15 y 20 minutos sin hacer nada más que caminar y estar presente con tu perro.
Esa caminata ya es parte de la terapia.
Una vez que hayas caminado, elige uno de estos cinco paseos.
Suelta lo que llevas dentro
Tras la caminata lenta, empieza a hablarle a tu perro.
Cuéntale todo lo que llevas dentro, sin orden y sin vergüenza.
Al terminar, dile: "Gracias por escucharme."
Tip con amor de Andrea
No importa si lloras, si te trabas o si no encuentras las palabras. Tu perro no te juzga. Solo escucha.
Tu cuerpo copia su calma
Después de caminar, para en un lugar tranquilo.
Pon tu mano sobre su pecho o costado y respira acompasándote a su respiración durante 3–5 minutos.
Tu cuerpo copia su calma.
Tip con amor de Andrea
Los perros perciben tu energía. Cuanto más te calmes tú, más se calmará él. Es un ciclo de sanación mutua.
Siente cómo tu tensión baja hacia la tierra
Busca un árbol.
Quítate los zapatos.
Apoya tu espalda en el tronco.
Respira profundo con tu perro a tu lado.
Siente cómo tu tensión baja hacia la tierra.
Tip con amor de Andrea
Si no encuentras un árbol, un banco en el parque también sirve. Lo importante es parar.
Una meditación caminando
Continúa el paseo 10 minutos más en silencio total.
Observa a tu perro. Vuelve al presente a través de él.
Es una meditación caminando.
Tip con amor de Andrea
Si tu mente se llena de ruido, mira a tu perro. Él siempre está en el ahora. Déjate guiar por eso.
La calma aparece sola
Siéntate al finalizar.
Abraza a tu perro.
Apoya tu rostro en su lomo.
Respira lento durante 2 minutos.
La calma aparece sola.
Tip con amor de Andrea
Este ejercicio funciona especialmente bien en días malos. Cuando sientas que no puedes más, tu perro es tu refugio seguro.
Estos paseos no nacen de una teoría. Nacen de mi propia experiencia atravesando la depresión y volviendo a la vida paso a paso, acompañada por mi perra.
Si quieres conocer más profundamente esa historia, puedes encontrarla en mi libro Historias desde el purgatorio.
Y si sientes que tu perro puede convertirse también en tu compañero de sanación, estaré feliz de ayudarte en este proceso.
Tip con amor de Andrea
Todos estos paseos me funcionaron profundamente con mi amada Cataleya.